Toneladas de plomo

 

TODO EL MUNDO SABE que los gases de escape contaminan la atmósfera de manera tal que el aire de las grandes ciudades será pronto irrespirable; actualmente ya constituye un peligro para la salud de los que lo respiran. Estudios recientes han venido a demostrar que las sustancias tóxicas que contienen estos gases, particularmente el plomo, no tan sólo contaminan el aire, sino también los frutos, hortalizas y hierbas que crecen cerca de las carreteras. ¿Cuál es la importancia de esa contaminación y en qué medida se puede remediar?

 

Los gases de los tubos de es­ cape contienen numerosos pro­ ductos tóxicos: óxido de nitrógeno (NO y N02), anhídrido sulfuroso (S02), ácido clorhídrico (HCI), bromhídrico (HBr), sulfúrico (H2S04) y nítrico (HN03), monó- xido de carbono (CO), aldehidos y varios hidrocarburos saturados o no saturados.

La utilización de gasolina sin plomo alcanza cifras muy inferio­ res a las de las otras gasolinas. Y los gases de escape de éstas, además de los productos tóxicos

citados, contienen combinacio­ nes de plomo tales como PbO, PbC12, PbBr12, PbS04, Pb3 (P04)2, etcétera. Estos últimos componentes provienen de los antidetonantes que se añaden a la gasolina, tales como el plomo- tetracetilo   y el tetrametilo.

Aun cuando las cifras son mantenidas secretas, se sabe que el contenido en plomo de las gasolinas varía ligeramente de una a otra; la super contiene un poco más que la normal, pero la diferencia es pequeña. La normal